PASTEL DE ALBARICOQUE

Hoy toca otro postre con fruta de temporada. Y que más primaveral que un pastel de albaricoque?

Es una especie de tarta tatín, pero la masa queda blandita y muy jugosa, casi como si le hubiésemos puesto albaricoque en almíbar.

Esta tarta no es nada pesada, ideal para una merienda. También se puede acompañar de helado y convertirlo en un postre de los más vistoso.

Se pueden hacer variantes con otras frutas, por ejemplo melocotones, pera e incluso con piña. La que más os guste y la que tengamos a mano.

Lo quemadito que se ve en la foto es por el caramelo, pero si no os gusta siempre se puede engrasar el molde y prescindir del caramelo.

INGREDIENTES:

  • 250 gr de albaricoques.
  • 50 gr de miga de pan.
  • 200 gr de azúcar.
  • 2 huevos.
  • 140 gr de harina.
  • 1 sobre de levadura en polvo.
  • 110 gr de mantequilla.
  • 1 pizca de sal.

Dejar la mantequilla a temperatura ambiente para que se ablande.

En un cazo echar 100 gr de azúcar, dos cucharadas de agua y cocer hasta obtener un caramelo dorado, sin que se queme. Verterlo en el fondo del molde que vayamos a utilizar.

Lavar los albaricoques y secarlos, frotándolos bien para eliminar la pelusilla. Partirlos por la mitad, quitarles el hueso y cortarlos en gajos finitos. Colocarlos en filas en el fondo del molde ligeramente montados unos sobre los otros.

En un cuenco batir, con unas varillas eléctricas, la mantequilla con el azúcar restante. Añadir los huevos de uno en uno y seguir batiendo. Agregar la harina tamizada junto con la levadura y la sal. Remover para mezclar bien todos los ingredientes. Y por último, añadir la miga desmenuzada y mezclar bien.

Verter en el molde procurando que quede la masa bien nivelada.

Calentar el horno a 180º y hornear durante 25 o 30 minutos.

Ya veréis que rico.

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